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DEPORTES

30 de noviembre de 2022

¡Vamos, Argentina! La selección le ganó 2 a 0 a Polonia y se metió en octavos de Qatar 2022

El equipo de Scaloni venció con tantos de Alexis Mac Allister y Julián Álvarez. Logró el primer lugar en el grupo y enfrenta a Australia, el sábado a las 16.

El seleccionado argentino dio otro impotante paso este miércoles al vencer 2 a 0 a Polonia en la última fecha del Grupo C y así clasificó en primer lugar del grupo a octavos de final del Mundial de Qatar 2022.

El partido se disputó en el Estadio 974 de Doha, con el juez neerlandés Danny Makkelie como árbitro principal.

Alexis Mac Allister, al minuto del segundo tiempo, marcó el primer tanto del cotejo para Argentina. A los 67 minutos, aparecería el delantero cordobés Julián Álvarez para marcar el 2 a 0, con un golazo Con este triunfo, Argentina terminó en el primer lugar del grupo y jugará el sábado, a las 16, ante Australia por los octavos de final.

Lo que pasó en el partido

En el primer tiempo, la selección argentina sometió a Polonia. No sólo tuvo posesión, sino que también profundidad, ritmo y fluidez. Los de Lionel Scaloni ejecutaron su mejor versión en esos primeros 45 minutos. Sin embargo, el 0-0 de esa esa etapa terminó siendo un castigo. Un rotundo castigo gracias a la inhumana actuación de Wojciech Szczesny, el arquero del equipo europeo.

Polonia se resguardó en un sistema con cuatro defensores, cuatro volantes y dos delanteros. Pero uno de esos atacantes, Karol Swiderski, cedió todas sus intenciones de llegar a el área de Argentina para terminar dando una mano en coberturas en el retroceso. Así, Robert Lewandowski se sometió a un aislamiento de los suyos y a los roces sin piedad que le propinaron Cristian Romero y Nicolás Otamendi, los centrales argentinos.

Justamente la dupla Romero-Otamendi pasaron buena parte de esos 45 minutos iniciales siendo los “únicos” retrasados. Porque Argentina se dispuso con el esquema 4-3-3, pero lo “elastizó” al máximo posible. Los laterales Nahuel Molina y Marcos Acuña estuvieron en campo rival la mayoría del tiempo.

Enzo Fernández, el que jugó de “5″, fue quien ayudó a Otamendi y a Romero cuanod hizo falta. El resto, al frente. Rodrigo De Paul, allá arriba. Alexis Mac Allister, allá arriba. Y “allá arriba” Lionel Messi, Julián Álvarez y Ángel Di María. Aunque ninguno de los tres atacantes se estacionaron en posiciones. Rotaron todo el tiempo. Todo, para marear a Polonia.

Con esas propuestas, llegaron las jugadas de gol. Y las atajadas de Szczesny. Una a Messi, que había entrado por la izquierda con las furias que tenpia a los 2. Dos a Álvarez: la primera un mano a mano; la segunda, un derechazo violento. Una a Di María, que estuvo “ahí” de sorprenderlo con un gol olímpico. Después… y después… hizo posible lo que parecía imposible. Le atajó un penal a Messi a los 38. Difícil sentenciar que Messi le pegó mal. Pateó con el alma, fuerte y arriba, a la izquierda del arquero, que voló como un superhéroe y la sacó.

El penal llegó después de la intervención del VAR, que advirtió al árbitro de una posible falta del mismo arquero a Messi (¡que había ido a buscar un cabezazo!). El banco de suplentes de Polonia estalló porque no consideró penal la jugada. El clima en las tribunas era intensísimo a esa altura. Y la amargura también: es que Argentina había hecho lo suficiente como estar en ventaja. Pero Szczesny estuvo en “modo extraterrestre”.

Polonia metió dos cambios en el inicio del segundo tiempo, pero… pero nada. Argentina hizo en segundos lo que no había podido en el primer tiempo. Mandada de Molina por la derecha, centro atrás y definición de Mac Allister que el súper arquero esta vez no pudo manotear.

Lo que siguió fue el escenario más deseable para Argentina. Jugar con la confianza del marcador y sin la urgencia de abrir el marcador. ¿Polonia se soltó? No, siguió siendo sometida. En esa rutina de dominio, se dio un jugadón de Messi, encarando a toda velocidad hasta que un defensor polaco lo bloqueó. De la tribuna cayó un inmenso “Meeeeeeeesssssi” para ovacionarlo. Messi lo volvió a hacer a los 20. Estaba empecinado en hacer un gol. Se notaba.

¿Y el arquero Szczesny? Entremedio de esas jugadas de Messi, le contuvo un disparo débil a Mac Allister, que había sido asistido por Nicolás Tagliafico. A esa altura, el lateral zurdo había entrado por Marcos Acuña. Además, Leandro Paredes suplió a Di María. Los tres del medio eran De Paul, Paredes y Fernández; los tres más adelantados eran Messi, Álvarez y Mac Allister.

Nada le quitó el dominio a la selección. Fue tremendo cómo pisoteó a Polonia. Y el segundo gol llegó a puro lujo. Enzo Fernández dominó pelota y encontró a Julián Álvarez haciendo una diagonal con control y despechando un derechazo asesino a los 22 minutos.

Ya estaba el partido al horno. Las tribunas, en las que Argentina fue local-local, empezaron con la ceremonia de revolear remeras y de gritar que de la mano de “Leo Messi todos la vuelta vamos a dar”. Y Messi, mientras, seguía “renegando” para hacerle un gol a Szczesny, que le volvió a ganar en un duelo mano a mano.

El 2-0 dejaba afuera a Polonia y eso generó más espacios. Los necesarios como para que Álvarez pudiera marcar el tercero… pero no pasó por poco: una corrida suya se cerró con disparo que dio en la parte exterior de la red.

Hubo tiempo para más cambios en Argentina. Se fueron los socios del segundo gol: Fernández y Álvarez para que ingresen Lautaro Martínez y Germán Pezzella, a los 33. Un rato después ingresó Exequiel Palacios por Mac Allister.

Ningún cambio de nombre cambió la dinámica del partido. Todo, pero todo-todo, fue de Argentina. Y ese todo deja la ilusión por las nubes. Del equipo desconocido de la primera fecha al equipo conocido y anhelado que logró la clasificación a octavos. Argentina fue Argentina, el devora-rivales que construyó con justicia el rótulo de candidato para este Mundial Qatar 2022.

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