Martes 23 de Julio de 2024

Hoy es Martes 23 de Julio de 2024 y son las 02:30 - - STUDIO UNO RADIO - Belén, Catamarca

PROVINCIALES

31 de mayo de 2021

Por la pandemia, hay menos droga en circulación y hubo un aumento de precios

El Juez explicó que, por los estrictos controles para ingresar a la provincia, desde marzo del año pasado "la existencia de sustancia prohibida ha caído en cuanto a cantidad".

Los cambios que devinieron tras la pandemia por COVID–19, con fuertes controles ruteros y las restricciones en horarios para circular, impactó en el precio de los productos de primera necesidad en todo el país. El mercado de las drogas en Argentina y en Catamarca no está exento de estas modificaciones: el narcotráfico también tuvo que adaptarse al contexto.
El Ancasti en su edición de ayer publicó sobre el empleo de la encomienda como modalidad que volvió a ponerse en práctica desde el comienzo de la pandemia. Este fenómeno fue advertido también por el juez federal, Miguel Ángel Contreras, quien precisó que fue siempre el “tráfico terrestre” la alternativa empleada para el ingreso de las drogas a la provincia.
“Con la pandemia ha quedado neutralizada. A partir de la entrada en vigencia de los controles han anulado estos controles, por los retenes provinciales y municipales”, explicó Contreras a El Ancasti. También señaló que fueron cerrados los caminos alternativos, utilizados en reiteradas oportunidades por los criminales para conseguir esquivar los controles de las fuerzas de seguridad.
“Esto llevó a una actitud que anuló al tráfico e inclusive anuló las estadísticas de muertes por accidentes de tránsito”, precisó.
Como el círculo entre distribuidores, narcomenudistas y consumidores debía ser abastecido, los proveedores de cocaína y marihuana tuvieron que apelar al envío de sustancias ilegales a través del correo, para poder colocar las drogas en el mercado local.
“Los controles generaron repercusión por lo que tuvieron que volver a usar la vieja modalidad, la de mandar encomienda. Que era lo más seguro”, dijo el juez.  Aclaró que tras “golpes” dados por Drogas Peligrosas, Policía Federal y Gendarmería Nacional “se descubrió ese método” por lo que los casos cesaron. “Hoy es una situación más controlada”, dijo. También reconoció que  la flexibilización de la circulación entre provincias coincidió con mayor actividad de los narcomenudistas. 
Los ejemplos sobran: el 16 de octubre en el sur y norte de la ciudad se desarticularon “kioscos” en los que se incautaron un kilo de marihuana, pastillas y cocaína. El 20 de enero, en un hotel próximo a la terminal de ómnibus, fue sorprendido un joven con 2 kilos y medio de marihuana. Provenía de Córdoba. El 17 de abril fue desbaratado un clan familiar que operaba en los barrios Las Vías y Los Plateados en Valle Viejo. Tenían casi 5 kilos de marihuana y 900 gramos de “alita de mosca”.  

Menos droga, más cara
La rigidez de los controles en los ingresos a la provincia tuvo su efecto “inflacionario” en el valor de las drogas. En los “kioscos” narcos se vio reflejada el incremento ante la escasez en las calles y la ascendente demanda. 
“La existencia de sustancia prohibida ha caído en cuanto a cantidad”, reconoció Contreras. “La gente que trafica no se quiere exponer y quiere compensar ese riesgo. Que la droga adquiriera un precio superior es una derivación propia del riesgo que se toma”.
El Ancasti publicó que la cocaína había tenido un incremento del mil por ciento en comparación con el 2018.
En base a las causas que ingresan en el Juzgado Federal y las investigaciones que se llevan adelante, Contreras aportó números que revelan las frioleras sumas que se manejan en el mercado de las drogas.
“Un kilo de droga pura cuesta en Catamarca 6.000 dólares (aproximadamente 900 mil pesos)” señaló. “De un kilo se extraen dos mil dosis, y cada dosis apenas llega a medio gramo”, explicó. En la calle, la dosis cuesta 3 mil pesos y por cada kilo de cocaína las ganancias que se obtienen se aproximan a los 6 millones de pesos. Es decir que por la venta de un kilo de droga se obtendría una ganancia de más del 650%.
“Para ellos es más trabajo, más laboriosidad, mas métodos y correr riesgo que antes no corrían. En definitiva, se genera un sinfín de inconvenientes para esta gente. Todo esto se va trasladando porque hay menos cantidad”, dijo Contreras.

 

COMPARTIR:

Comentarios

Escribir un comentario »

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!